Competencia e Investigación Clínica

Un término que se utiliza cada vez más en el sector de la investigación clínica es competencia. Pero, ¿qué significa y cuál es su importancia? La competencia se define como la capacidad de un individuo para demostrar conocimientos, habilidades y comportamientos. Cuando alguien es competente en un puesto de trabajo específico, domina todos los conocimientos, habilidades y comportamientos necesarios para dicho puesto o función.
La mayoría de nosotros hemos pasado por algún tipo de evaluación de competencia al volante durante nuestra vida adulta. Al aprender a conducir, debemos demostrar ante las autoridades competentes que poseemos los conocimientos necesarios (sobre señales de tráfico, normas de circulación y leyes pertinentes) y la habilidad para maniobrar y controlar el vehículo. También debemos demostrar un comportamiento adecuado, como el respeto a los demás conductores, el cumplimiento de los límites de velocidad, la prudencia al volante y una conducción prudente. Una vez demostrada nuestra competencia, se nos expide el permiso de conducir y podemos circular solos por las carreteras de nuestro país.
Una idea errónea común sobre la competencia es que se demuestra aprobando un examen de opción múltiple o escribiendo ensayos sobre escenarios hipotéticos. Si bien estas evaluaciones pueden demostrar conocimientos, no son medidas fiables de habilidades ni comportamientos. Otra falacia es creer que la experiencia equivale a la competencia. Naturalmente, la experiencia adecuada contribuye a adquirir competencia, pero de ninguna manera la garantiza.
¿Por qué es tan importante la competencia en la investigación clínica? La investigación médica en seres humanos está, con toda razón, altamente regulada mediante marcos legales y directrices. Esto ayuda a garantizar que se mantengan los estándares éticos y que se respeten los principios científicos sólidos, para proteger a los pacientes y producir datos válidos y fiables. Las organizaciones que trabajan en investigación clínica cuentan con procesos y procedimientos, incluidos los POE (Procedimientos Operativos Estándar), como parte de sus sistemas de gestión de la calidad, que les permiten cumplir con los requisitos de las regulaciones y directrices pertinentes. Igualmente importante es que las personas que implementan estos procesos y procedimientos sean plenamente competentes en su uso, además de tener la experiencia necesaria para cumplir con los requisitos de sus puestos. Este es un factor crítico para proteger los derechos y el bienestar de los sujetos de investigación clínica y la integridad de los datos.
La competencia se puede medir en función de estándares de desempeño conocidos como competencias. Los marcos de competencias se utilizan para describir los conocimientos, habilidades y comportamientos necesarios para roles laborales específicos. La diferencia entre la competencia de una persona y la competencia requerida se conoce como brecha de desempeño. Las revisiones periódicas con el supervisor directo permiten identificar cualquier brecha y, posteriormente, implementar soluciones para subsanarla mediante intervenciones como el coaching, la asistencia a cursos o seminarios de capacitación, la realización de tareas en el lugar de trabajo o el aprendizaje autodirigido.
Los marcos de competencias también se utilizan para identificar a las personas idóneas para un ascenso y pueden emplearse en las entrevistas de selección de personal. El concepto consiste en utilizar criterios objetivos para identificar al candidato más adecuado, ya sea para un ascenso, un cambio de puesto o la contratación de nuevo personal.
Para obtener más información sobre el uso de competencias y marcos de competencias para mejorar su carrera o para ayudar al desarrollo de su equipo o fuerza laboral, póngase en contacto con nosotros eninfo@iaocr.com...y estaremos encantados de ayudarle.
